Estás aquíJMJ - '¡Vamos a ver al Papa parra-pa-pa!'
JMJ - '¡Vamos a ver al Papa parra-pa-pa!'
"A ver, la canción es así, '¡vamos a ver al Papa, parra-pa-pa!'". A Ignacio, 20 años, uruguayo, estudiante de Derecho, se le dan bien las masas. Ayer, en la puerta de la Iglesia de la Inmaculada Concepción de El Pardo, dirigía los cantos festivos de varios grupos de peregrinos provenientes de Polonia, Uruguay, y Ecuador, que durante los próximos compartirán techo y comida en las instalaciones de la parroquia.
El 'hit' que más pegaba era sin duda la versión 'benedictina' del 'Parapapapapa' de Loona. Ambiente de fiesta en un pequeña torre de babel en la que se habla inglés y español, paradigma de lo que ocurre en cientos de iglesias, colegios e instalaciones deportivas de Madrid que dan cobijo estos días a miles de peregrinos provenientes de todo el mundo.
"Espero poder ver a Jesús en las demás personas de distintos países que han venido, disfrutar y crecer en mi fe", explica Ignacio, uno de los más de 50 uruguayos provenientes de la Parroquia San José de Montevideo.
Casi otros 70 adolescentes han llegado desde Ecuador y otros tantos de Polonia. Los sacos de dormir se extienden en dos amplias salas -una para chicos y otra para chicas- y las duchas se han instalado en el patio interior. "Esperamos también a unos 80 hondureños que no tenían sitio donde dormir", explica Manuel Asensio, uno de los voluntarios encargados del dispositivo. No han dudado en hacer un esfuerzo extra siendo ésta "una parroquia con pocos medios".
"El objetivo es hacerles sentir como en casa", explica Asensio. Tras la eucaristía, en la que cada grupo ha cantado canciones de misa de sus países, los jóvenes han comenzado a interactuar entre los distintos grupos. Muchos de los polacos no hablan inglés, pero al final, con gestos, acaban entendiéndose con los peregrinos latinos.
Unos vienen a compartir su fe, como Mónica, una joven polaca. "Es muy importante para nosotros encontrarnos con gente de todo el mundo con la que compartimos fe. Como polacos, siendo Juan Pablo II de allí, teníamos que estar en Madrid", dice esta estudiante de Finanzas.
Otros, a encontrar un destino. "Esperamos encontrar a Jesús en nuestros corazones y que Dios nos dé una vocacion para cada uno", dice Sebastián, de la parroquia de San Pablo, en Ecuador. Y todos ellos, con un objetivo claro: "Vengo para compartir mi fe con millones de jóvenes y poder conocer al Papa".
Vía elmundo.es







